Trenes más largos en la línea de ancho estándar que conecta España y Francia

Clementine Suraud Kiffer,

Trenes más largos en la línea de ancho estándar que conecta España y Francia


En diciembre de 2010, se inauguró temporalmente la línea de ancho estándar europeo que conecta España y Francia. En 2013 comenzó a operar de manera completa. La línea ha tenido un uso menor del esperado en estos 15 años, tanto para mercancías como para pasajeros, debido a diversas circunstancias.

Uno de los principales desafíos ha sido el alto coste de producción de los servicios, más elevado que en trenes de ancho ibérico. También que existen pocas terminales conectadas en España, actualmente solo las del entorno del puerto de Barcelona; y que la competencia, en medios de tracción, ha sido menor de la esperada.  Además, que el tramo Perpiñán-Montpellier no sea de alta velocidad, ha limitado el desarrollo de servicios de alta velocidad para pasajeros.

Sin embargo, en los dos últimos años ha habido bastantes buenas noticias en relación con este tramo fundamental del Corredor Mediterráneo: la apertura de la línea por la noche los fines de semana, la decisión del explotador del túnel de Le Perthus de reducir en un 90% el peaje y la aparición de dos nuevos operadores con máquinas capaces de circular por la línea, Captrain y el grupo alemán DB.

Otra gran noticia de los últimos años ha sido la posibilidad de que una misma locomotora circule de origen a final, lo cual mejora mucho la competitividad de los servicios y reduce los costes. Finalmente, es motivo de honda satisfacción del sector que se estén consolidando trenes en ancho estándar muy largos, de hasta 700 metros de longitud, principalmente para el sector del automóvil. Estos trenes circulan entre el puerto de Barcelona y Alemania y otros destinos centro europeos, transportando coches tanto en sentido sur-norte como norte-sur. Se trata de vehículos que llegan al puerto de Barcelona para su distribución en España o posterior embarque para terceros países. O viceversa, coches en importación que llegan al puerto de Barcelona o producidos en fábricas españolas que se trasladan hasta terminales en Barcelona y se suben a trenes hacia Europa.

Estos trenes de 700 metros permiten generar economías de escala y reducir significativamente el coste por coche transportado. Esto está impulsando nuevos servicios que aprovechan la línea. De hecho, el número de servicios de coches es bastante comparable, aunque todavía inferior, al de trenes intermodales que circulan por la línea.

Además, para los tráficos ferroportuarios, menos pesados en general que los continentales, también se han consolidado servicios con trenes largos de hasta 650 metros, en relaciones como Barcelona-Toulouse y Barcelona -Lyon.

Por lo tanto, pese a las dificultades y limitaciones que ofrece la línea para el transporte de mercancías, las noticias de los últimos años son positivas. Se espera que la inminente conexión en ancho estándar de La Llagosta y Martorell generen nuevos servicios ferroviarios en la línea para tráficos de automoción e intermodales no muy pesados.

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